Historias y fantasías de una cortesana del siglo XXIQuien escribe sobre lo vivido y vive sobre lo escrito, quien se rebela contra eso de que hoy la gente solo cuenta sus sueños pero no se atreve a vivirlos, termina enredado en los estrechísimos límites entre la realidad y la ficción.2009-12-28T22:39:09+00:00
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Músicathe-shaker: that blog/flickr/multimedia-aggregator kind of thingHistorias y fantasías de una cortesana del siglo XXIhttp://s3.amazonaws.com/lcp/lacortesana/myfiles/images65x65.jpghttp://lacortesana.lacoctelera.net/post/2009/12/28/mi-nuevo-telefono-movilMi nuevo teléfono móvil.2009-12-28T22:39:09+00:002009-12-28T22:39:09+00:00
<p>Estoy estrenando un teléfono móvil, me lo han regalado como parte de mi aceptación a formar parte de un nuevo club, de lo más interesante y selecto, según me dicen. El asunto es el siguiente:</p>
<p>Cuando eres invitado llenas un gran cuestionario, donde incluye tus preferencias sexuales y tus experiencias y fantasías en el terreno, así como pruebas médicas y te aprueba el consejo (que no se por quién está conformado, pero suena a muy importante por todo lo que piden...) te dan un móvil nuevo y pequeñito con una serie de números rápidos (el mío tiene como 150).</p>
<p>Ahora bien, lo interesante es para qué sirve este móvil. Según me dicen el uso es el siguiente: Cuando tienes ganas de un encuentro de sexo casual con alguno de los que están en tu lista, simplemente llamas, dices en qué hotel y a qué horas y vas y lo esperas.</p>
<p>Se toman una copa, y pues a darle.</p>
<p>Si de casualidad no te gusta nada (nada de nada) entonces, das las gracias y pagas la copa. Pero tiene que ser que realmente te de asco, si no, el pacto de caballeros es hacerlo.</p>
<p>Si te llaman a ti, pues llegas a la hora, limpiecita, arregladita y pues lo mismo (el que llama paga por el cuarto claro).</p>
<p>Nada de nombres, nada de segundas veces, aunque sea el hombre o la revolcada de tu vida, bajo riesgo de salir del club (claro que si encuentras a tu alma gemela, supongo que te valdrá gorro el club).</p>
<p>Me han dicho que espere tres días para que se actualicen los teléfonos de los miembros, y después haga (o reciba) la primer llamada.</p>
<p>Ya les contaré...</p>
Historias y fantasías de una cortesana del siglo XXIhttp://s3.amazonaws.com/lcp/lacortesana/myfiles/images65x65.jpghttp://lacortesana.lacoctelera.net/post/2009/11/27/pelotas-ping-pongPelotas de Ping Pong2009-11-27T22:16:47+00:002009-11-27T23:26:28+00:00
<p>Y siguiendo con Tailandia, mi amiga me cuenta que estuvo por allá dos meses en un curso de artes amatorias, y el resultado ha sido que ella es ahora adictiva.</p>
<p>Me gusta eso, estoy pensando en irme a Tailandia.</p>
<p>Por lo pronto, mi iniciación consiste en comprarme unas pelotas de Ping Pong.</p>
<p>Lo que necesito hacer es introducirlas en mi vagina, y convertirme en una ametralladora viviente.</p>
<p>Según parece, introduces primero una pelota, y mediante el movimiento de los músculos internos (esos que se mueven sin que yo intervenga para nada cuando tengo un orgasmo) lograr que la pelota de Ping Pong salga disparada por los aires.</p>
<p>Cuando eso sea fácil, se hace en serie, primero con dos, y llegando hasta donde te quepan las pelotas.</p>
<p>El objetivo de este ejercicio es tener una de esas famosísimas vaginas de las leyendas, con las que se logra dar a tu hombre un orgasmo sin que ninguno de los dos mueva un músculo (excepto claro tú el de la vagina).</p>
<p>Tal como si fuera una mamada, pero sin los dientes, por supuesto y con muchos aros que aprietan y mueven su pene.</p>
<p>Escribiendo esto me he excitado, creo que salgo a comprar las pelotas, y ya les contaré cuando logre tener una ametralladora de pelotas de ping pong.</p>
<p>mmm, bueno, tal vez hago primero una escala y le doy servicio al mecanismo antes de salir con mi dedo.</p>
Historias y fantasías de una cortesana del siglo XXIhttp://s3.amazonaws.com/lcp/lacortesana/myfiles/images65x65.jpghttp://lacortesana.lacoctelera.net/post/2009/11/27/el-masaje-thaiEl masaje Thai2009-11-27T22:09:51+00:002009-11-27T22:09:51+00:00
<p>Resulta que en Tailandia son especialistas en dar masaje.</p>
<p>Bueno, eso no es noticia.</p>
<p>Lo interesante es que existe un masaje muy especial en Tailandia, que una querida amiga trajo para introducirlo en mi país.</p>
<p>Es muy recomendable.</p>
<p>Te recuestan en una especie de cama de tela suspendida del techo. Y llegan dos chicas monísimas, todas sonrisa y muy pequeñitas.</p>
<p>Al principio imaginé que iba a ser un masaje suavecito, y cuál sería mi sorpresa cuando descubrí que tenían mucha más fuerza de la que imaginaba. Una se colocó a un lado de mí y la otra por debajo de la cama suspendida y al mismo tiempo me masajeaban por arriba y por abajo, eliminando la tensión totalmente de mi cuerpo.</p>
<p>Entonces una de ellas me comentó que sentía mucha tensión sexual en mi cuerpo, y que tenían un masaje especializado, pero que tenía que comentarme que me tocaría donde normalmente no se hace masaje.</p>
<p>Por supuesto que acepté la propuesta. Y pronto tenía cuatro manos expertas dándome masaje en lugares extraordinariamente exóticos, todas las curvas de mi cuerpo comenzaron a tener un tratamiento especial y pronto comenzaron a concentrarse en mi zona de las caderas.</p>
<p>Llegado un momento, tenía cuatro fantásticos generadores de orgasmo que me tocaban en mis nalgas, en mis caderas y alrededor de mi sexo, pero nunca directamente ahí.</p>
<p>Entonces sí que la energía sexual se tensó. Cuando no pude más comencé a tener varios orgasmos en serie. No sé cómo lo lograron, puesto que nunca me tocaron los lugares obvios.</p>
<p>Al terminar, me sentí lo más relajada que me he sentido en años, y por supuesto que tengo mi cita para la semana que entra.</p>
<p>Ahora me pregunto: ¿Será que puedo convencer a algún chico ( o a varios) para que incorporen esta técnica en sus artes amatorias?</p>
<p>Espero que sí.</p>
Historias y fantasías de una cortesana del siglo XXIhttp://s3.amazonaws.com/lcp/lacortesana/myfiles/images65x65.jpghttp://lacortesana.lacoctelera.net/post/2009/11/12/ajedrezAjedrez2009-11-12T23:53:43+00:002009-11-14T22:04:26+00:00
<p>A mi la verdad, me es muy difícil ser difícil. Prefiero ser fácil y así divertirme mucho más.</p>
<p>En mi experiencia, he encontrado que la mayoría de los hombres piensan lo mismo que yo y eso me ha dado múltiples satisfacciones.</p>
<p>Normalmente cuando digo que no, es porque de plano, pues no. No hay para donde. O no me gusta, o hay algo de su higiene y cuidado personal que me provoca un rechazo absoluto. Como es el caso de unos dientes negros por el tabaco (está bien fumar, pero también visitar al dentista cada seis meses) o un olor corporal que más que excitarme me da nauseas.</p>
<p>Hace unos dos meses comencé un juego de lo más inesperado. Se trataba de convencer a un hombre dificil . La historia es así. Hay un hombre que le lleva asuntos personales a mi jefe, que me cae muy bien y que no está de mal ver. Tenía una fiesta de solteros y la consigna era llevar a un hombre con el que no estuvieses románticamente involucrada para presentarlo a las amigas (y viceversa para los amigos). Pues lo invité, ya que no pude pensar en nadie más y aceptó. fue una fiesta intrascendente pero divertida. De la fiesta resultó que es experto en bailes de salón, y quedamos entre varios de ir a su casa a bailar un día. Resulta que por cuestiones de viaje de trabajo canceló aquello dos días antes y pues listo, a seguir con lo nuestro.</p>
<p>El día que se suponía era el baile me llama y me dice que se canceló el viaje. "qué pena, nos quedamos sin bailar". Pero me invita a ver una película a casa. Y voy. Entre divertida y confundida. Y pues vemos la película. Y cenamos algo de tapas. Y me da un masaje maravilloso en donde yo, lógicamente, acabo desnuda, mientras él sigue totalmente vestido. Y dan las cuatro de la mañana y me tengo que ir. Y nada. Ni un beso, ni una insinuación.</p>
<p>Llego a casa y me masturbo como loca para quitarme la calentura provocada por el aceite de masaje a la canelo.</p>
<p>Y la semana siguiente me invita otra vez, en la tarde del domingo. Y yo le doy masaje, y cenamos y platicamos y vemos el programa de moda que es violentamente malo (desde mi muy objetivo punto de vista de persona que odia la tele). Y nos acurrucamos y dan las cuatro de la mañana y me tengo que ir otra vez y NAAADAA. Otra vez llego a casa como loca.</p>
<p>A esas alturas, sale mi instinto de cazador y decido que no puede ser así. Esto es una partida de ajedrez. Y yo sé hacer jaque. Y mientras me masturbo, me pongo a pensar en nuestras pláticas y llego a muchas conclusiones:</p>
<p>1. es asexual</p>
<p>2. está jugando al ajedrez, y quiere comerse a la reina después de acorralarla.</p>
<p>3. piensa que debemos ir lento porque es un caballero</p>
<p>4. estoy muy urgida, y tal vez por eso estoy obsesionada</p>
<p>5. me encantan los orgasmos provocados por mí misma</p>
<p>Como no acabo de decidirme por una sola (excepto tal vez la última), decido no llamarle, ni para cosas de trabajo y me tranquilizo un poco.</p>
<p>Y llega el jueves y me llama justo antes de mi clase de baile. Y pues le digo que tengo la clase, y vamos al teléfono mientras llego al estudio. Y ¡Oh sorpresa! clase cancelada por fuerza mayor. Y acabo en su casa con ropa de baile, y entre platica y masaje y caricias acabo desnuda y abrazada a él.</p>
<p>La tercera es la vencida ¿no? por tanto, decido que este será mi amigo de caricias y masajes y películas hasta las 4 de la mañana y nada más.</p>
<p>Pasan dos semanas y por cuestiones de trabajo nada de nada, y de la nada, me llama el martes (de trabajo) y me invita a ver otra película. No puedo. Miércoles mejor. Película: el engaño. demasiado cursi... Cena: pizza y vino tinto. muy bueno. y comenzamos el juego del masaje. Decido dejarme toda la ropa (mucha ropa, de invierno con medias térmicas y todo) y ahora él termina desnudo. Y rozándolo me doy cuenta de su gran erección. Y río un poco y lo reto. Él me dijo alguna vez hace años que no besa porque besar implica sentimientos. Y comento algo así que no me siento tan mal porque no soy la única que se excita con los masajes y las caricias. Y dice algo así como que las mujeres mandan, y decido ordenarle que me dé un beso. Y me lo dá. Y toda la excitación de un mes y cacho de caricias se convierte en un remolino de ropa de invierno y terminamos con una sesión de sexo puro y duro magnifica. Y como ya comienza a ser lo normal, dan las cuatro de la mañana y tengo que marcharme. Esta vez flotando, con 3 orgasmos en mi cuerpo y pensando que tal vez, las estrategias de ajedrez son muy buenas para aumentar el placer.</p>
<p>Hoy vino a la oficina. Como si nada. Dos conocidos que tienen un punto en común. Pero algo de su mirada, de su nerviosa sonrisa me dijo que el martes o miércoles que entra, tendré una sesión de películas hasta la madrugada.</p>
Historias y fantasías de una cortesana del siglo XXIhttp://s3.amazonaws.com/lcp/lacortesana/myfiles/images65x65.jpghttp://lacortesana.lacoctelera.net/post/2009/10/07/el-clubEl Club2009-10-07T22:27:21+00:002009-11-07T00:05:18+00:00
<p>
<p lang="es-MX">Me platicaron tanto del sitio, que en el último viaje que tuve a San Francisco, decidí visitarlo, a pesar de la nada despreciable cuota de mil dólares de entrada.</p>
<p lang="es-MX"> El sistema de reservación era de lo más moderno, el que te presenta envía un mensaje a un celular sin rastro con tu mail y en éste recibes una contraseña.</p>
<p lang="es-MX">Después entras en una página de internet encriptada donde introduces esta contraseña. Te dan un lugar geográfico en San Francisco. Cuando llegas a esas coordenadas con tu GPS, prendes tu blue tooth y recibes el mapa del lugar y el número de tu reservación.</p>
<p lang="es-MX">Yo a esas alturas comencé a pensar que tal vez era demasiado trabajo para un club. Pero mi curiosidad era grande.</p>
<p lang="es-MX">Después de una visita tipo McGuiver por la ciudad obtuve la dirección. Un edificio en Jordan Park, un barrio de alta alcurnia, que por fuera parece<span> </span>una vivienda como tantas otras. Con la única diferencia de un estacionamiento con valet parking que parecía bastante ocupado. Ningún letrero, ninguna luz fuera de lugar.</p>
<p lang="es-MX">Me recibieron el auto como si fuese una estrella, y me preguntaron mi clave. Al estar en la lista me escoltaron a la puerta sin hacer barullo y entré.</p>
<p lang="es-MX">La entrada era un hall lindo con dos puertas, una de chicas y otra de chicos. Adentro, un vestidor tipo SPA donde te deshacías de tu ropa de calle y podías elegir entre una túnica y salir en cueros.</p>
<p lang="es-MX">Yo elegí los cueros. Traía un collar de cintura de perlas que terminaba en una borla dorada que colgaba sobre la línea de mi trasero y se fijaba en mi ombligo con una esmeralda hecha a la medida, suficientemente decorada.</p>
<p lang="es-MX">Salí. Era un salón general, donde había gente con cara de querer y no querer estar, gente mirando a otros de reojo, y gente escaneando la mercancía con cara de cazadores.</p>
<p lang="es-MX">Me dieron un mapa donde se veía la distribución del sitio. Decidí comenzar por arriba, donde tenían más equis los salones e ir bajando hasta la salida.</p>
<p lang="es-MX">En el cuarto piso había tres salones, el primero era fisting, abriendo la puerta descubrías algo parecido a un monstruo de mil cuerpos unido por brazos, manos y pies metidos en todas las hendiduras de sus compañeros.<span> </span>Había algunas parejas aisladas por los rincones y hacían lo mismo, pero más discretamente.</p>
<p lang="es-MX">Del vistazo que di decidí que ese día no era el cuarto para mí y seguí adelante.<span> </span>En el cuarto de en medio había un guardia, quien me dijo cortésmente que ese cuarto era sólo por invitación a socios establecidos del club y no me quiso dar más detalles. Mmm. Eso picó mi curiosidad, pero las reglas son las reglas…</p>
<p lang="es-MX">El tercer cuarto tenía un doble telón como el de un cine antiguo. Adentro no se veía absolutamente nada.<span> </span>Un típico dark room. ¿cuáles eran las reglas? Las mismas que en otros, supuse.<span> </span>Puse mis manos hacia adelante y hacia abajo y encontré una mano grande y fuerte, que me atrajo a su miembro erecto.</p>
<p lang="es-MX">Se sentía bien y de inmediato me sentí mojada. Le pregunté en susurros si traía protección y me dijo que no. Bueno, soy valiente, pero no taaanto, así que sólo lo besé en la mejilla y salí.<span> </span>Todavía había mucho que descubrir.</p>
<p lang="es-MX">El cuarto salón<span> </span>tenía una gran cantidad artilugillos de SM, cadenas en las paredes, exhibidores llenos de todo tipo de instrumentos de dolor: látigos, collares, esposas, etc. Tres chicas esculturales y altísimas en grandes plataformas te recibían y te preguntaban respecto a tu rol y a tus preferencias. Además podías elegir si querías un nivel más alto, o bien mayor privacidad.<span> </span></p>
<p lang="es-MX">A mí me encanta ser dominatrix, y por supuesto disfruto un buen amarre que me ponga a merced de alguien cuya única finalidad es mi placer. Estuve dudando si era el lugar correcto o no. Recorrí las instalaciones para ver si alguien llamaba mi atención, y decidí seguir buscando, más adelante…</p>
<p lang="es-MX">En el siguiente piso había a la derecha, un salón parecido a un circo, y en el centro del ring había una orgía de medianas dimensiones, hombres y mujeres entremezclados, conectados por bocas, penes, vaginas, manos, anos y demás, y disfrutando locamente.</p>
<p lang="es-MX">La gente alrededor se apoyaba en el circulo y miraba la acción, algunos para ver dónde podían unirse a ella, y otros maravillados, embobados o alucinados ante lo que veían.</p>
<p lang="es-MX">Seguí adelante, al siguiente cuarto y este era un cuarto de SW normal, con los hombres exhibiendo a sus hembras para quien quisiera tocarles, y empezar de ahí el intercambio.</p>
<p lang="es-MX">Después un cuarto para hombres y otro para chicas. En el de ellos no pude entrar, pero en el de ellas el ambiente estaba de lo más poco animado, algunas besándose, una chica desganada bailando en un palo y dando un show, y muchas mirando, tal vez pensando que ellas no serían las primeras.</p>
<p lang="es-MX">De este salí también y después de una serie de lo que parecían cuartos privados, de pronto me vi en el hall de entrada, después de lo que había visto en los primeros salones, los últimos me parecieron bastante sosos, quitándome lo cachondo que llevaba ese día.</p>
<p lang="es-MX">Así que, regresé al vestidor, me cambié y regresé a mi hotel a masturbarme un rato con mi consolador favorito: el del conejito.</p>
<p lang="es-MX"> </p>
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Historias y fantasías de una cortesana del siglo XXIhttp://s3.amazonaws.com/lcp/lacortesana/myfiles/images65x65.jpghttp://lacortesana.lacoctelera.net/post/2009/10/02/el-opuesto-kenEl opuesto de Ken2009-10-02T00:09:29+00:002009-10-02T00:09:29+00:00
<p>todas las niñas sueñan en su infancia con un galán como el Ken de Barbie. Alto, apuesto, siempre presentable y dueño de mil gadgets...</p>
<p>Mirándolo bien, no es más que un chico plástico, donde los atributos sexuales brillan por su ausencia. De pequeña me parecía de lo más normal que Barbie y él fueran novios. Pobre chica, no le quedaba otro remedio, ella y él sin lo que se requiere para llegar más allá.</p>
<p>A estas alturas estoy buscando el opuesto a Ken. Y no, no me refiero a un pene sin cuerpo. (bueno, si me quieren regalar uno, no se los voy a despreciar, eh!) Más bien me refiero a un hombre profundo, que vea más allá de su propia apariencia y que por supuesto tenga una sexualidad bien definida y diferenciada.</p>
<p>En los últimos días he estado hablando con varios amigos y amigas, y todos tienen la misma conclusión, cada día es más dificil conseguir una pareja con quien estar. Les da flojera hacer 'acuerdos' y llegar a 'compromisos', la mayoría ha tenido desencuentros con el amor y tienen miedo a enredarse en alguna relación 'seria'. Y sin embargo, siguen saliendo, siguen buscando, siguen enredandose unos con otros.</p>
<p>Yo entiendo perfectamente a lo que se refieren. He buscado y dudado y esperado y me he esperanzado.</p>
<p>Ahora sólo busco al opuesto de Ken. No quiero una pareja que a la primera de cambio esté moviendo mis perfumes de los cajones para meter sus cosas de afeitar. No quiero alguien que opine que mi ropa es demasiado apretada o demasiado aburrida. No quiero compromisos, ni dueños.</p>
<p>Quiero alguien que esté disponible, que se alegre cuando le llame, que se sienta orgulloso de llevarme al lado, PEEERO que siempre esté dispuesto a jugar, que no sienta que jugar signifique que tiene que ser dueño de las canicas, y sobre todo, que sea puro sexo, que disfrute y sepa hacerme disfrutar, que en vez de plástico y superficial sea profundamente egoísta al saber que si me hace disfrutar va a lograr que yo lo complazca en todo. Y sobre todo, quiero un muñeco que quiera jugar, y que se pueda moldear a mis fantasías (no uno rígido como el Ken ese)</p>
<p>¿Conocen a alguno?</p>
<p>Por favor denle mi dirección electrónica...</p>
Historias y fantasías de una cortesana del siglo XXIhttp://s3.amazonaws.com/lcp/lacortesana/myfiles/images65x65.jpghttp://lacortesana.lacoctelera.net/post/2009/09/29/la-busqueda-la-felicidad-sexualLa Busqueda de la Felicidad Sexual2009-09-29T17:20:31+00:002009-09-30T15:46:55+00:00
<p>
<p class="MsoNormal">“La gran pregunta” según Freud es el misterio de por qué las mujeres tienen sexo y lo que quieren obtener de éste. La cultura popular dice que lo hacen para obtener amor y compromiso, aunque más y más se piensa que también lo hacen por placer. Ahora hay un nuevo libro “¿por qué las mujeres tienen sexo” de Cindy Meston y David Buss que trata de entender las motivaciones de las mujeres en una manera novedosa: preguntando a más de mil mujeres durante cinco años de investigación. <span> </span>Además tratan de entender cómo pueden alcanzar la satisfacción sexual.</p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Los tipos de sexo que encontraron van desde el sexo altruista (“pobrecito, es virgen a los treinta”) y <span> </span>el sexo por venganza (“si él se va de pirujas, que vea lo que yo puedo hacer”) hasta el sexo como medicina (“me dolía la cabeza”) y como tratamiento terapéutico (“tenía la autoestima baja”) pasando por el sexo económico, para obtener regalos o que les limpien la casa y el sexo para mantener la paz en casa o como alternativa a una discusión.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Por supuesto el libro habla de cómo las mujeres están confundidas con todo lo que se espera de ellas: disfrutar del sexo pero no demasiado, ser sexy pero no vulgar, no tener sexo con cualquiera pero estar disponible, bueno… y luego los hombres se preguntan la razón de que seamos tan complicadas.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Es importante resaltar que el libro encuentra que las mujeres no siempre son puras y transparentes (¡Qué Sorpresa!)</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Tal vez<span> </span>la muestra de mujeres no<span> </span>necesariamente representa a todas las mujeres, pero creo que es un comienzo para dejarnos de tonterías victorianas, y comenzar a ser otra vez simplemente mujeres.</span></p>
</p>
Historias y fantasías de una cortesana del siglo XXIhttp://s3.amazonaws.com/lcp/lacortesana/myfiles/images65x65.jpghttp://lacortesana.lacoctelera.net/post/2009/09/23/invisibleInvisible2009-09-23T00:35:57+00:002009-09-23T00:35:57+00:00
<p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Después de haber sido invisible para todas las mujeres a su alrededor durante sus años adolescentes y su “juventud” ahora, a los casi cuarenta años Carlos había encontrado a la mujer de sus sueños. Era como cuando compras sobrecitos con pegatinas pensando que tal vez esta vez sí saldrá la que te falta para terminar el álbum, y en este sobre de repente la ves. No lo puedes creer, pero es cierto. Ella era perfecta, amable, cariñosa y sin límites. Sin límites. Había probado todo lo que se le podía ocurrir. Siempre le decía: “eres justo como me lo sugirió mi madre, una dama en la sala y una puta en la cocina… Y a veces también al revés…”</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Cuando hacían el amor ella le contaba sus fantasías y él trataba de complacer todas y cada una de ellas.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Cuando pensaba que había ya llegado a todo lo que podía darle, y darse placer, tuvo una nueva oportunidad. La visita de su amigo para ir aún más lejos. Su amigo venía de un año en un viaje de exploración petrolera.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Juan, un amigo de años, simpático y trabajador, pasó a quedarse con ellos una noche al regresar del viaje, y mientras tomaba el avión que lo llevaría a su casa. Como de costumbre, hablaron de cosas del viaje, hasta que se detuvieron en su tema favorito: el sexo.</span></p>
<p class="MsoListParagraphCxSpFirst"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">-¿Sabes hace cuanto que no estoy con una mujer? Creo que ya ni me acuerdo de cómo son ellas.</span></p>
<p class="MsoListParagraphCxSpLast"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">-No te creo. Es algo que no se olvida. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">En eso estaban cuando entró ella, con una bandeja de sus famosas galletas de almendra con naranja, recién horneadas en honor al invitado.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Y tuvo la idea. Carlos se disculpó y entró a la habitación. Tomó todo lo que necesitaba y regresó.</span></p>
<p class="MsoListParagraph"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">-Ya que vienes de tanto trabajar, qué tal si jugamos un rato para relajarnos. Este juego se llama “Fantasías Secretas”.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Juan le miró con cara de no entender un carajo, pero ella se sonrojó y sonrió al ver lo que sacó de su pantalón. La mascada con la que cubría sus ojos cuando la amarraba a la cama para jugar a la víctima y el verdugo.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Empezamos tapando los ojos de uno de nosotros. ¿Princesa, quieres empezar tu? Vamos a empezar con una de tus fantasías secretas. Ella accedió y dócilmente permitió que cubriera sus ojos con la mascada. Su cara estaba ahora de un rosa encendido.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Querida, Juan me estaba contando que ya no se acuerda cómo son las mujeres. ¿Qué tal si te quitas la blusa para que empiece a recordar? Era un riesgo calculado. El acuerdo entre ambos era que él pedía y ella decidía si accedía o no. Pero ella tenía la última palabra. Pasaron diez lentos segundos y finalmente ella movió lentamente su mano hacia sus botones y los desabrochó uno a uno. También accedió cuando le pidió que se quitara el brassiere de encaje rosa que traía puesto.</span></p>
<p class="MsoListParagraph"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">¿Qué te parece si le enseñas a Juan lo que te gusta hacer cuando estás sola para ponerte en ambiente?</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Ella hizo un pequeño ruido, mezcla de sorpresa y gusto, y comenzó a pasar su palma abierta por sus senos, acariciando suavemente sus pezones hasta que estos se pusieron duros y entonces comenzó a pellizcarlos con la punta de sus dedos mojados por su lengua. </span></p>
<p class="MsoListParagraph"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">-¿Te excita mi amor?</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Ella sólo asiente con la cabeza.</span></p>
<p class="MsoListParagraph"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">-¿te moja?</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Ella ríe.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Quítate los pantalones y la tanga para que nuestro huésped pueda ver cómo se ve un sexo de mujer excitado. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Ella tira la cabeza para atrás y un gran suspiro. Pero obedece. Se levanta y suelta los botones de sus vaqueros. Y se libera de ellos.</span></p>
<p class="MsoListParagraph"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">-Juan, ¿ves bien?</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Él no atina a contestar, su boca está abierta y sus ojos desorbitados ante esa belleza desnuda frente a él.</span></p>
<p class="MsoListParagraph"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">-Abre más las piernas para que vea bien lo mojada que estás. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Ella obedece.</span></p>
<p class="MsoListParagraph"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">Princesa, ¿no se te antoja jugar un poquito con tu clítoris?</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Ella ríe, pero su mano ya está en su boca mojando sus dedos y comienza a acariciarse aún más.</span></p>
<p class="MsoListParagraph"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">Oye, no creo que sea de buenos anfitriones que sólo tú disfrutes y dejes aquí a Juan nada más viendo. ¿Qué te parece si le das una mamada, de esas ricas que te gusta dar?</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Ella se queda quieta. Totalmente quieta. Cinco, seis, siete segundos. Asiente. Y se pone a gatas en la dirección en la que se imagina que aún está Juan.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Juan a estas alturas ya está sin pantalones y con el pene erecto y las piernas abiertas tratando de acomodarse. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Ella comienza lentamente con la lengua y no necesita más instrucciones. Él suspira y gime y se retuerce en el sillón.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Juan le pregunta si la puede penetrar. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Le dice que le debe preguntar a ella y que eso sería usar su turno en el juego. Él accede. Ella también. La recuesta y comienza a cogerla como si fuese una muñeca inflable, sin más que su propio placer en mente.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">No necesitó quedarse a verlo acabar. Sabía que ella no se vendría. No con la rapidez que él usaba y mucho menos con su falta de tacto para hacerlo.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Carlos se fue a la habitación, se desvistió, se dio una ducha, se lavó los dientes y se metió a la cama. Oyó algo de plática en el salón. Una plática de amigos, como si hubiesen estado tomando un café. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Pasos. Ella entró a la recamara.</span></p>
<p class="MsoListParagraphCxSpFirst"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">¿Cómo estuvo la fantasía?</span></p>
<p class="MsoListParagraphCxSpMiddle"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">¡Muy bien!</span></p>
<p class="MsoListParagraphCxSpLast"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">¿Te viniste?</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Ella dudó. No había una respuesta correcta a esa pregunta.</span></p>
<p class="MsoListParagraphCxSpFirst"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">No.</span></p>
<p class="MsoListParagraphCxSpLast"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">Pues muy mal. Eso no es ser buena anfitriona. La próxima vez que quieras que te vea mientras te cogen, me haces el favor de tener un orgasmo.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Llamó a Juan y le invitó a pasar a la habitación.</span></p>
<p class="MsoListParagraphCxSpFirst"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">¿Cómo vas Juan? ¿Listo para seguir? Ahora vas a hacer tú también lo que yo te pida.</span></p>
<p class="MsoListParagraphCxSpMiddle"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">Óyeme no.</span></p>
<p class="MsoListParagraphCxSpLast"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">Si. Claro que sí. El juego no ha acabado.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Juan no tiene más remedio que acceder.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Carlos le instruye a que acaricie con su lengua el clítoris de ella. Juan comienza. Con precisión militar Carlos va diciéndole poco a poco cómo hacerlo para que ella tenga más y más placer. Ella se convulsiona toda. Cuando su respiración cambia. Esa respiración tan conocida que le dice que está a punto de venirse, lo detiene. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">El pene de Juan está erecto otra vez. </span></p>
<p class="MsoListParagraph"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">Ahora quítate y observa cómo se debe tratar a una mujer.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Y entonces procedió a hacerle el amor como si lo único que fuera importante en todo su universo fuera ella.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">La hizo montarlo, y ella se estremecía.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Juan estaba fascinado mirando todo lo que sucedía en la habitación, sin moverse. Casi sin respirar.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Ella tenía un orgasmo tras otro y gritaba y gemía.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Carlos le preguntó si aún deseaba cumplir su “otra” fantasía.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Ella se detuvo. Lo miró y le dijo.</span></p>
<p class="MsoListParagraphCxSpFirst"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">Mi amor, yo ya cumplí la mía hoy. Te toca a ti.</span></p>
<p class="MsoListParagraphCxSpMiddle"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">Mi fantasía es cumplir las tuyas.</span></p>
<p class="MsoListParagraphCxSpLast"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">Está bien.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Entonces Carlos se volvió a Juan. </span></p>
<p class="MsoListParagraph"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">Ven y acuéstate aquí.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Juan no dudó un segundo, se acostó en la cama boca arriba con el pene erecto, expectante.</span></p>
<p class="MsoListParagraph"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">Ahora, preciosa, móntalo.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Ella comenzó a montarlo. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Carlos tomó un tubo de lubricante y otro condón. Untó sus dedos con el lubricante y comenzó a tocarla en el ano y a introducir su dedo. Primero uno, luego otro, y otro más. Comenzó a sentir el ritmo en su brazo y los tres se convirtieron en un solo ritmo. Cuando sintió que ella se relajaba y se excitaba aún más, se colocó el condón nuevo y la penetró.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">La sensación era extraña, aún más apretada que en otras ocasiones, y con esta cosa viva que se movía al ritmo de él.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Nadie paró. Se convirtieron en tres partes de un rompecabezas perfecto, que se movía al unísono y se olvidaba de sus partes para entregarse a un todo.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Los ruidos de los tres eran algo que ninguno se había escuchado a sí mismo emitir antes. Era algo animal, algo primitivo que les excitaba y les asustaba a la vez.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Terminó primero Juan. Predecible. Después Carlos, y durante ese tiempo ella se vino una y otra y otra vez.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Quedaron los tres exhaustos, sudados sobre la cama. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Ella volteó a ver a Carlos y le besó.</span></p>
<p class="MsoListParagraph"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">Gracias. Dos fantasías el mismo día.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Volteó a ver a Juan y le dijo:</span></p>
<p class="MsoListParagraph"><span lang="ES-MX"><span>-<span> </span></span></span><span lang="ES-MX">¿Quieres algo de tomar?</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Acto seguido se levanta y se va a la cocina.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Juan se da cuenta que está desnudo con su amigo en la cama y se pone rojo, casi morado. Balbucea algo y sale disparado al baño.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Carlos sonríe, cierra los ojos y escucha a lo lejos el ruido en la cocina de la mujer que le vió cuando era invisible, de la que le roba el sueño y le hace llegar a lugares donde nunca imaginó ir.</span></p>
</p>
Historias y fantasías de una cortesana del siglo XXIhttp://s3.amazonaws.com/lcp/lacortesana/myfiles/images65x65.jpghttp://lacortesana.lacoctelera.net/post/2009/06/18/servicio-domicilioServicio a domicilio2009-06-18T00:18:53+00:002009-09-06T00:23:27+00:00
<p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Servicio a domicilio</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX"> </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Hoy la vendieron. Estoy desolada.<span> </span>Voy a tener que buscarme un pasatiempo para el tiempo que me acaban de liberar. Ahora voy a tener que realmente buscarme una clase de algo los lunes, miércoles y viernes.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Todo empezó hace unos seis meses.<span> </span>De camino a casa pasaba todos los días por la casa. Una casa señorial, preciosa, que tuvo la mala fortuna de estar en una calle que se convirtió en avenida por el tráfico pero sin contar con el espacio, gracias a la falta de planeación absoluta de las autoridades de mi ciudad. Por esta razón, cuando sus dueños se hartaron de no poder entrar ni salir la pusieron en venta. Y así estuvo desde hace casi dos años. Un día apareció en la puerta un hombre con un lindo banderín que anunciaba: VENTA, PASE USTED. Lo vi durante dos o tres semanas, sonriendo, con cara de vendedor, invitando a pasar. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Un día había tanto tráfico que llevaba casi 15 minutos frente a la casa, por lo que decidí ¿por qué no? Entrar a verla.<span> </span>Siempre he sido un poco voyeurista y me encanta saber de qué forma vive la gente. Creo que el voyeurismo más íntimo es ver cómo viven en su propia casa. Sé que no es lo mismo ver una casa habitada que una casa en venta, pero la curiosidad es la misma.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Y entré. Su rostro se iluminó. Imagino lo que debe ser pasar ocho horas sonriendo a los que pasan sin que nadie se digne a mirarte durante meses. Aburrido. Muy aburrido. Haría una buena obra, y aunque no hay manera que compre la casa, por lo menos le daré un rato de entretenimiento.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Muy acomedido comenzó a enseñarme las instalaciones, a mencionar detalles de fineza y de calidad, bueno, pues a hacer su trabajo de vendedor. Y yo, como buena maligna, pues comencé a flirtear. Me dije que sería bueno dejar una huella memorable de mi visita, y dejarle calientito.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">La casa estaba montada, parecía que la habían abandonado con prisa. Me comentó que los dueños se divorciaron y ninguno quería vivir en ella, sino que querían venderla con todo lo interior para cada quien hacer su propia vida en un lugar distinto y sin memorias de su fracaso. Y yo pues me senté en la sala y le pedí un vaso de agua para el calor. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">El muy acomedido me lo trajo, agua con hielo y se sentó a comentarme más detalles de la casa. Yo, como sin querer, pues saqué un hielo del vaso, y comencé a pasarlo por mi cuello. “hace calor…” Él me comenta que hay una piscina atrás, y que sería la opción, en caso de que yo compre la casa, para pasar el rato cuando esté el clima caliente como ese día.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Un poco triste de que no cejaba en su empeño, accedí a visitarla. Linda alberca, con camastros para asolearse y un comedor montado al lado. Muy lindo, la verdad. Me comenta que del otro lado de la alberca hay un sauna y me invita a verlo. Pues veremos cómo viven los ricos y famosos. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">A esas alturas yo ya me quería ir, no llegaba a ningún lado. Caminando hacia el sauna, no veo una manguera, y ¡horror! caigo cuan larga soy dentro de la alberca. Entonces sí. Me quería morir. No sólo no había logrado mi malvado propósito de calentarlo y abandonarlo, sino que hacia el papelón de caerme a la alberca. Mi lindo vestido de verano se pegó a mi cuerpo y yo me sentía como perro mojado.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Me ayudó a salir como todo un caballero, y me acompañó al baño para secarme un poco. Se ofreció a poner mi vestido en la secadora para que pudiera salir de allí de un modo honroso y yo accedí. Intercambié mi vestido por una bata horrorosa color verde fosforescente y me senté a esperar. Me quería morir de la vergüenza.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Él continuó charlando como si nada. Y me dio por llorar. Básicamente era por vergüenza, y por rabia, supongo, pero no podía contenerme. Él al principio no sabía qué hacer, y lo único que atinó fue a abrazarme. Y pues yo seguía llorando, hasta que de pronto, no sé cómo, lo besé. Y él me contestó el beso. Y pues yo ya no tenía ropa, y la de él salió muy fácilmente. Y tuvimos una sesión de sexo fabulosa ahí mismo en los camastros.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Cuando salió mi vestido de la secadora, me vestí con prisa y salí de ahí. No era eso lo que tenía planeado. Fue muy bueno, pero no era eso. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">A la semana, pasaba por ahí, y me vio, y me saludó con la mano, invitándome a pasar y enseñándome algo en la mano. Nada más y nada menos que mi brassier. Muerta de la risa, me detuve por él. Entré, y pues aprovechando el viaje, volvimos al sexo, fabulosamente buen sexo. Y entonces comencé a ir cada día más seguido. Hasta que un día decidí que tenía que tener una coartada para estas sesiones tan frecuentes. Era mi clase de baile. Y no me la perdía por nada. Salía de las comidas corriendo para llegar, y no ponía ninguna otra cita a esa hora. <span> </span>Y durante casi seis meses, fui tres veces por semana a mi cita con el vendedor.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Hoy, llegué muy puntual y para mi gran sorpresa, el banderín no estaba, ni la mesa, ni el letrero, ni el vendedor. En vez de ellos, un letrero que muy ufano anunciaba: “Otra propiedad vendida por la inmobiliaria xxx” Se acabaron mis sesiones. Se acabó mi acceso a la vida de los ricos y famosos. Nadar en la alberca desnuda, hacer el amor en seis distintas habitaciones, en el sauna, en la mesa de billar, en el salón de entretenimiento. Y me doy cuenta que a ninguno de los dos se nos ocurrió intercambiar datos de contacto. Estábamos tan seguros de que la casa no se vendería que ni siquiera se nos ocurrió pedirnos el teléfono.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Claro, que no sería lo mismo en un departamento de vendedor de casas. Y por supuesto que no querría tenerlo en mi vida de fijo. No. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX">Pero ahora, cada vez que paso por una casa en venta, volteo, para ver si alguien me invita a pasar. </span></p>
<p class="MsoNormal"><span lang="ES-MX"> </span></p>
</p>
Historias y fantasías de una cortesana del siglo XXIhttp://s3.amazonaws.com/lcp/lacortesana/myfiles/images65x65.jpghttp://lacortesana.lacoctelera.net/post/2009/06/12/back-to-businessBack to business2009-06-12T16:59:41+00:002009-06-12T16:59:41+00:00
<p>Y bueno. Viendo mi último post veo que pasaron nueve lunas sin aparecerme por aquí.</p>
<p>Después de las promesas de no volver a dejar de escribir.</p>
<p>Y elijo hoy, cuando en realidad no debería. Tengo una gripe horrible que casi no me permite leer lo que escribo porque cierra mis ojos y sin embargo, tenía que hacerlo.</p>
<p>Ayer me dí cuenta que todavía tengo prejuicios. Prejuicios feos y tontos. Estoy haciendo una búsqueda para una niñera para un cliente y encuentro la niñera perfecta, de acuerdo a sus solicitudes, norteamericana del centro (lindo acento) con un certificado de maestra de inglés para estudiantes de otras lenguas, jóven, disponible, simpática, con recomendaciones. Le escribo, la animo, la chica me pasa su myspace y al entrar me horrorizo. Resulta que es pagana, lesbiana y metalera con rastas en la cabeza.</p>
<p>Al principio pienso que tengo que eliminarla de la lista, no vayan a ser que piensen que a mí no me importan ese tipo de "preferencias" y entonces vaya a poner en riesgo mi órden en el mundo que habito.</p>
<p>Y después me acuerdo...</p>
<p>Yo a los diecinueve era pagana. (WICCA por la gracia de DIANA)</p>
<p>Yo a los diecinueve era metalera.</p>
<p>No usaba rastas ni tatuajes porque en esa época no se usaban, pero usaba el equivalente...</p>
<p>Y no era lesbiana, pero mi círculo social era TOTALMENTE homosexual.</p>
<p>Y sin embargo, yo era una buena chica, decente sin vicios y totalmente confiable. Y a pesar de mis preferencias o mis gustos (que además sólo me debían importar a mi) o a los gustos de mis amigos, tenía todo para convertirme en lo que soy ahora y que me gusta tanto.</p>
<p>¿O será que me asusté al verme en ese espejo?</p>
<p>Me horroricé de lo que hacen algunos años de domesticación respecto al miedo que te provoca lo que piensen los demás.</p>
<p>Prometo observarme más y no caer en la trampa.</p>