Las chicas decentes nunca piden que satisfagan sus deseos. Las chicas decentes nunca toman la iniciativa. Eso solo lo hacen las putas. Y los hombres.

A los 17 años me lo tomé muy en serio! Tuve un novio alque adoraba, era guapo, sexy y muy simpático. Nos besabamos y tocabamos, pero un día, decidí pedirle que llegaramos más lejos.

Ofuscado, me dijo que no, que el me respetaba y que no haría eso a menos que estuvieramos casados, que no quería pensar que su novia era una p-u-t-a. Después de eso, se enfrió la relación, como si su alta estima de mi persona hubiese desaparecido.

Yo no entendí nada, entonces? de que se trataba? no podía tener deseos y ser al mismo tiempo respetada? Si tenía deseos eso me convertiría en una puta? HORROR.

Siempre he tenido amigos varones, y en su caso, yo veía que pasaba lo contrario, mientras más historias y aventuras tuvieran, más respetados eran, y a esa edad, ADMIRADOS.

Entonces tomé la decisión, me convertiría en hombre. Empecé a realizar actividades de hombre, dejé el baile y empecé a hacer football, a ser su compañera, a imitar sus formas de ser y de hablar. Y me convertí en hombre. Durante años fuí uno más de los chicos, me contaban sus historias y aventuras, como a uno más. Y aprendí.

Ahora se pedir lo que quiero, y si la respuesta no es la esperada, pues A VOLAR!

Ahora sigo en un mundo mayoritariamente masculino, donde tengo que negociar y ser tratada como uno de ellos.

Pero ahora he descubierto que mi sexo es una ventaja. Sobre todo en los negocios, porque ellos fueron educados como aquel novio, y se sienten impotentes ante una mujer que conoce su lenguaje, su código, y la mayor parte de las veces, yo gano.

En el terreno personal no voy tan bien. Mi corazón y mi cuerpo de mujer siguen temblando frente a un beso. Siguen deseando ser tocados y sentir placer.

Seguiré trabajando, tal vez... algún día... seré tan fuerte que no me importará ser llamada puta.