Hace algún tiempo que le conozco, y ahora se presenta mi oportunidad de hacerlo mío.
Nos ponemos de acuerdo para vernos en el baile de máscaras de la sociedad x al que fuimos invitados El irá de pirata, y yo de princesa india. Estoy dispuesta a todo.
Mi traje es un minúsculo "bikini" de piel, al más puro estilo nativo americano película del oeste, y solo eso, bueno, eso y un maquillaje tipo indio con una raya negra alrededor de mis ojos, que los resalta aún más.Soy una maquina de seducción.
Le veo a lo lejos, un precioso traje de terciopelo negro, y una máscara que no permite verle más que los labios, besables, hermosos, y ese bigote? seguramente lo dejó crecer para la ocasión, para darle mayor credibilidad a su papel. Está oscuro, me acerco por atrás, tomo su mano...
"No digas nada, te tengo una sorpresa..." El baile es en un hotel de gran lujo, reservé una habitación. El voltea sorprendido, pero me sigue, subimos rápidamente al cuarto, en el ascensor le beso, su beso es más sensual de lo que imaginé. Tiene fuerzaysuavidad a la vez, siento que me derrito.
Tomo su mano y la llevo a mi entrepierna,me toca, siente que estoy desnuda yen seguida siento su erección contra mi abdomen.Buenos presagios para una noche apasionada.
Llegamos al cuarto, que había dejado entreabierto, entramos,estoy tan caliente...
Empezamos a tener un sexo caliente, húmedo y rápidosin quitarnos la ropa, contra la pared.Su miembro es una belleza, grande, de forma perfecta, duro y ancho, me vuelvo loca.
Lo empujo a la cama, lo monto. Duro. Rápido. Es una montura que debo hacer mía, quiero montarlo hasta que sepa que me reconoce como su ama, y no aceptará a nadie más sobre ella.
Veo tras su máscara que cierra los ojos. Se que no puede más pero que quiere que este placer dure, y aguanta.. Entonces, le pido que me tome por detrás. Es un maestro. Se mueve a un ritmo frenético, siento como se estrella contra mis nalgas, y tengo el tercer orgasmo. Estoy en la gloria.
Termina él y caemos agotados uno al lado del otro. En un ánimo romántico deseo acariciar su mejilla. Le quito la máscara..
Quien es? no le conozco? Me aterrorizo. No es EL, es un perfecto desconocido... Me levanto de un salto y murmuro algo entre una disculpa y un llamado de auxilio. Este... perdon...este... te confundí,... este...
No, dice el. Gracias... No lo estropees. Estoy disfrutando mi fantástico sex appeal. Hasta este momento estaba pensando que lo que te hizo traerme aquí y tomarme de esta manera fue mi fantástico atractivo sexual.. No digas más, dejame disfrutarlo. A propósito, eres maravillosa, cual es tu nombre?
En ese momento, solo atiné a reír, me relajé y decidíquedarme con estepirata. Es cierto lo que dicen, hay bendiciones disfrazadas de coincidencias.
Que el otro disfrute su fiesta.