Definitavemente sería Casanova.
Imagino la libertad de ser totalmente sexual, deseado, y tener a quien yo quiera, sin tener que preocuparme por enfermedades sexuales, o por tabus sociales.
Saber filosofía y ciencia, ganar en concursos de escupitajos, poder practicar la magia y la kabala y no verme rara por eso. Hacer mènages-á-trois y -á-quatre con gente realmente interesante, y vivir con reyes como Louis XV.
Tener mujeres que me aman y me mantienen, mientras conquisto a quien más rabia me dé.
Viajar por todo el mundo, platicar con Mozart, y sobre todo, al final de mi vida poder decir, como el:
"Todo lo que he hecho a lo largo de mi vida, sea bueno o malo, lo he hecho libremente, soy un hombre libre".